2 litros de sidra
Canela en rama,
3 kg de manzanas verdes
En una olla colocar a hervir la sidra junto con la canela en rama y dejar reducir hasta su tercera parte. Mientras dejamos
reducir el líquido, cortar las manzanas en cubos deján-dolas con piel, semillas y cabos. Una vez que las cortamos todas, agregarlas
a la sidra con la canela ya caliente. Dejar cocinar por una hora y media a fuego medio. Cuando haya transcurrido ese tiempo,
retirar la canela en rama de la olla y colar las manzanas reservando el jugo de cocción y luego tamizarlas hasta obtener un
puré, cuidando que no queden las semillas y los cabos incluidos en la preparación.

340 g de azúcar por cada 500 g de puré de manzana
1 quesillo
En este paso, agregar 340 gramos de azúcar por cada 500 gramos de puré de manzanas, o 5 tazas de té aproximadamente. Colocar
ambos ingredientes dentro de una cacerola amplia y cocinar a fuego bajo (160/170 grados) durante 25 minutos desde que logramos
el hervor. Luego, apagar el fuego y dejar entibiar. Por último, aceitar bien los moldes por todas sus paredes y base y agregar
la preparación sin llegar hasta el tope. Tapar con papel manteca o papel aluminio evitando que tome contacto con el contenido
y guardar en un lugar fresco durante 7 días como mínimo. Si durante ese lapso hay días de mucha humedad, es recomendable guardarlo
en la heladera para evitar que se malogre o forme moho. Después, tendremos un sabroso dulce de manzana para acompañar con
quesillo fresco.
Se pueden preparar dulces con otras frutas que tengan semillas como las peras o con frutas con carozo como el durazno o el
pelón.
No es indispensable que eso elegido sea el quesillo, podemos utilizar casi cualquier otro queso si combina bien con dulce
de membrillo
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