EL MERENGUE
100 g de claras de huevo
200 g de azúcar
Colocar las claras en un bol y de a poco, en forma de lluvia, ir agregando el azúcar. Llevar a una hornalla con el fuego
bajo, y mezclar hasta que se disuelva el azúcar, retirando del calor intermitentemente para que no coagule.
Una vez disuelto el azúcar, con batidora eléctrica batir hasta que la mezcla esté bien firme y brillante. Colocar dentro
de una manga pastelera con pico rizado o no (en caso de no tener manga se puede hacer con una cuchara) y sobre una placa para
horno con papel manteca enmantecado o silpat comenzar a hacer los merengues de 6 centímetros de diámetro.
Si se utiliza una cuchara, hacer las bases de 6 centímetros de diámetro y las tapitas por separado de 4 centímetros de
diámetro, lo que evitará que al cortarlos se corra el riesgo de que se rompan. Llevar a cocinar a un horno a 100 grados durante
una hora y media o hasta que estén bien secos por fuera y por dentro. Retirar y dejar enfriar bien. Reservar.

EL RELLENO
1/2 kg de queso mascarpone
150 g de crema
Ralladura de 2 naranjas
Ralladura de 1 limón
Extracto de vainilla, cantidad necesaria
3 cucharadas de azúcar
150 g de frutillas
150 g de arándanos
2 bananas
Mientras se cocinan los merengues, mezclar el queso mascarpone con las ralladuras de limón y de naranja, el
azúcar y el extracto de vainilla. Batir la crema a medio punto e incorporar bien todos los ingredientes y mantener en
la heladera tapado con film hasta utilizar.
Una vez que están listos y bien fríos los merengues, cortar la tapita con mucho cuidado con un cuchillo. Después, cortar
las bananas y las frutillas en rodajas de 2 mm de espesor. Los arándanos dejarlos enteros. Rellenar las bases de merengue
colocando la crema de mascarpone saborizada y por encima, en cada una de ellas una fruta distinta.
Colocar un poco más del mascarpone y tapar con las tapitas reservadas
Al cocinar los merengues, lo mejor es dejar la puerta del horno entreabierta, ya que los hornos caseros a veces se apagan
en el mínimo.
Los merengues no deben tomar color. Hay que controlar la cocción para que queden bien blanquitos.
En la receta de hoy se prepara merengue suizo, fácil de elaborar. Para el merengue común debemos batir igual cantidad de claras
que de azúcar. Y el italiano es el que se hace con almíbar caliente y el que necesita un poco más de habilidad y precisión.
Si preparamos un disco grande, en lugar de varios chicos, hay que dejarlo cocinar un poco más en el horno. En lugar de crema
de queso, se puede rellenar con alguna mousse.
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